
El Crecimiento prostático benigno (HBP) en CDMX, también conocido como hiperplasia prostática benigna, es el aumento no canceroso del tamaño de la próstata que ocurre comúnmente en hombres a partir de los 50 años, generando obstrucción al flujo urinario.
Los síntomas incluyen dificultad para iniciar la micción, chorro urinario débil, sensación de vaciamiento incompleto, necesidad de orinar con frecuencia, urgencia urinaria y levantarse varias veces en la noche para orinar (nicturia).
El diagnóstico se realiza mediante historia clínica, exploración física con tacto rectal, medición del antígeno prostático específico (PSA), ultrasonido prostático y estudios como uroflujometría según el caso.
El tratamiento puede incluir medicamentos para relajar la próstata o reducir su tamaño, cambios en el estilo de vida o procedimientos mínimamente invasivos como láser prostático, resección transuretral o enucleación prostática según la severidad.
Un control periódico permite monitorear la evolución de los síntomas, prevenir complicaciones como retención urinaria o infecciones recurrentes y ajustar el tratamiento de manera oportuna.